Hay que probar
El pasado sábado 26 de mayo sábado por la mañana nos lanzamos a
probar dos sitios, después de un agradable paseo por el barrio de Salamanca más
cercano al Retiro acabamos en Il Távolo Verde, motivados por Micaela y sus entradas de Señor perro y las
ganas de probar sitios nuevos Gorilla, Mari y yo nos metimos en el papel de
críticos majos a nos lanzamos a la calle Villalar a descubrir este
rincón...desde fuera te invita entrar como en las pelis yankis navideñas.
Se trata de un local enorme que fusiona tienda con comida para llevar y
tomar, la primera sensación es de lugar-fachada-decorado,
"verde-vintage-fashion",post postureo ,
La comida que se ve , poca, misteriosa y sin una carta de precios a la
vista...sospechoso
El lugar resulta frio y algo incomodo aunque viendo estas fotos te imagines
unas charlas memorables con colegas inolvidables.
Puedes pedir muy pocas cosas y sin carta de precios, elegimos un 80 % de la
carta( es decir 4 cosilla) y.....
El remate, una cuenta descomunal !!!! cuatro trozo de
queso, un bolecito de crema, otro de ensaladita y unas minúsculas quiches por
el módico precio de.... 80 euros.......eso si ...los vinos muy ecológicos,
escasos y servidos con mal humor!!!
Lugares poco o nada memorables....el local , la tienda y el barrio
recomendable, el resto abstenerse.
Para mejorar la mañana y conseguir comer algo cruzamos el paseo del Prado
hacia la calle Barquillo, encontramos mesa en el Botiquín, que en Venezuela es un pequeño local donde sirven
bebidas alcohólicas, y de allí le viene la razón del nombre gracias a la
procedencia de una de uno de sus dueños, es un pequeño local-tienda especializado
en productos de primera calidad con recetas clásicas. Antes fue una
mantequería, para convertirse después en varios locales que destrozaron su
historia, los arquitectos lo saben bien ya que compartió calle con el Colegio
profesional.
La verdad es que nos desquitamos del cool-tradi, pedimos unas marineras
espectaculares, típicas de murcia , compuestas por una rosca de pan que aguanta
una densa ensaladilla sobre la que se apoya una anchoa , tres bocados
perfectos, seguimos con un matrimonio( anchoa y boquerón) y acabamos con un
surtido de embutidos catalanes muy completo, varios tipos de butifarra y
longaniza que incluso a un catalán experto como el padre de mi chica le pareció
auténtica.
En cuanto al vino tienen bastantes referencias(cuidado con los precios) que
se suma a la tendencia del bar Sifón de la Plaza del Rey del cual hablaremos en
otro post
Lo dicho a probar.


